
Foto: Referencial
Constantemente lo hemos escuchado desde que eramos muy pequeños: ¡Cuidado, esa persona echa mal de ojo!, o ¡Ponle esto al niño para protegerlo del mal de ojo! Y frases por el estilo.
Sin embargo, el llamado “mal de ojo” es una creencia popular cuyo origen se pierde en la historia. Esta superstición tendría la capacidad de producir mal a otra persona con sólo mirarla.
Según estas conjeturas hay gente tan envidiosa que lleva a dentro su maldad y con tan solo fijar su mirada en la persona elegida, pueden hechizarlas, causándole todo tipo de infortunios de mala suerte, desgracias, calamidades y enfermedades.
Las patitas de conejo, estampitas de santos, cadenas que cuelgan del cuello, amuletos y talismanes, en fin, todo lo imaginable, ayudarían a evadir el “mal de ojo”.
En todo caso si tus síntomas son serios, no juegues con tu salud y visita oportunamente a un médico, podría salvar tu vida. ¡No te arriesgues!
Jackeline Vásquez/ NetJoven